Cada niño es distinto y especial, su salud

por | 20 abril, 2017

Los consentidos de la casa se caracterizan por ser muy enfermizos, y es que como ya sabemos los bebés son extremadamente frágiles cuando hablamos de enfermedades, al ser muy pequeños su cuerpo todavía está adaptándose a los agentes infecciosos de su nuevo hogar, pero no es el tema que venimos a discutir hoy, al menos, no específicamente. Lo que vamos a tratar hoy es un tema que va un poco más allá a esa enfermedades convencionales de las cuales ya estamos bastante acostumbrados, hablaremos sobre el desarrollo del bebé en todos los aspectos, ¿es anormal alguna cualidad de tu bebé?, eso es lo que explicaremos aquí, analizando las diferentes etapas por las que pasa un infante.

Primero empezamos con el nacimiento, y es que queremos comenzar explicando padecimientos obvios para que nuestros lectores entiendan un poco de que va esto, además de que podrán adaptarse a la mecánica de explicación, primero empecemos nombrando uno de los padecimientos de los bebés más comunes y difíciles de detectar en los primeros meses de vida, el pie torcido. Aunque es un nombre poco técnico el pie torcido es una pequeña deformación del pie del bebé el cual puede resultar un gran inconveniente si no se trata a tiempo, esta deformidad comúnmente se produce debido a una mala posición del feto en el vientre de la madre, al ser los huesos del bebé demasiado frágiles por lo general tienden a moldearse muy fácilmente, por lo que es común que haya deformidades en ellos.

Este problema es bastante común en los niños y cada año cerca de un cuarto de los niños nacidos nacen con este padecimiento, y al contrario de lo que se cree es bastante sencillo de reparar, los zapatos ortopédicos son un buen corrector si tu bebé es propenso a tener el pie torcido, si es así basta con usar estos zapatos por un tiempo determinado y estos irán corrigiendo poco a poco el pie de tu bebé.

Ahora hablaremos sobre otro de los problemas más comunes que existen en el mundo infantil, y quizá el que más caracteriza a un niño anormal, la hiperactividad. Esto en realidad no es una enfermedad propiamente dicha, en realidad se trata de un comportamiento inusual que hace que los niños no puedan estar quietos, este trastorno es especialmente difícil de detectar debido a que la mayoría de los niños y bebés a edades un poco más maduras son muy activos, por lo que es difícil diferenciar una actitud activa normal a una hiperactiva, por ello hoy queremos explicarte un poco más sobre este trastorno para que tengas un poco más conocimiento sobre lo que sería.
Primero debemos recordar que tu hijo no es el culpable de poseer este defecto, y aunque sabemos que es bastante molesto, debes recordar que no debes perder la paciencia, ya que simplemente son niños que necesitan tratamiento, lo que puedes hacer en caso de tener un niño con características hiperactivas es recurrir primero a un pediatra el cual luego te dirigirá a un psicólogo infantil, él te dará los consejos necesarios para llevar una vida lo más normal posible frente al padecimiento de tu hijo, primero que todo debemos recalcar que aunque no parezca un trastorno grave lo cierto es que a medida que se desarrolla el niño puede crear grandes consecuencias en todas sus áreas en general, desde las académicas hasta las sociales, por lo cual pensamos que no es un problema que se deba tomar a la ligera si no que al contrario es de vital importancia para el buen desarrollo del bebé en el futuro.

Ahora traemos padecimientos un poco más profundos como es el del enanismo, en realidad aunque parece un tema alocado lo cierto es que no es así ya que de hecho el enanismo es una de las enfermedades más comunes cuando hablamos de defectos de nacimiento. No creas que cuando hablamos de enanismo hablamos exclusivamente de una persona que no llega a los 70 centímetros, hay varios tipos de esta enfermedad y cada una se desarrolla de manera diferente por lo que aunque no es señal para alarmarse hay que tener bien en claro que dependiendo del nivel se aplicará un tratamiento específico.

Los síntomas de este tipo de enfermedad no son muy difíciles de estudiar, al menos no en épocas tardías, pero esta vez hablamos del desarrollo temprano y es aquí cuando esta enfermedad se hace difícil de detectar, el enanismo es producido por una falla en la hormona del crecimiento, al no producirse correctamente esta hormona empieza a haber una especie de déficit del crecimiento, al principio es difícil de notar debido a que la altura del bebé depende de la genética más que de otra cosa, sin embargo el enanismo se detecta mediante el crecimiento de los miembros superiores e inferiores, si por ejemplo los brazos, o las piernas son muy cortos esto podría ser una posible pista.

Por otra parte para cerrar hablaremos de un trastorno genético más común y que además puede detectarse desde antes del nacimiento, hablamos de nada más y nada menos que el síndrome de Down, esta se caracteriza porque quien la porta posee ojos achinados y dificultades medias para el habla, en realidad es trastorno genético que aunque no es común no se puede catalogar como ‘’extraño’.

Este trastorno genético tiene como resultado algunas características físicas del bebé, produciendo así ojos achinados característicos de este padecimiento. Lamentablemente no existe tratamiento efectivo para esta enfermedad, ya que se trata de un problema en el orden cromosómico del niño, y como resultado es bastante difícil de tratar, la tasa de niños que nacen con esta enfermedad aumenta cada año, no se conocen medidas de prevención ante este trastorno, ya que al ser una enfermedad genética es poca la información que se conoce. Aún con cada una de estas cosas nosotros querremos a todos nuestros niños sean como sean.

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