Adopción de un bebé

por | 17 septiembre, 2018

Adopción de un bebé, algo importante a considerar

Existen seres humanos maravillosos que deciden darle una oportunidad a un niño y adoptarlo como un hijo, darle una familia y por ende el amor, la estructura y el soporte que todo ser humanos al crecer dentro de un seno familiar que lo lleve a ser un adulto de bien. Sin embargo, antes de tomar esa decisión, la pareja o el padre o madre soltero debe considerar algunos puntos importantes.

En primer lugar es necesario que sean conocidas las normas por las que deberán regirse los procesos de adopción, así como las leyes propias de cada país con respecto a la materia de adoptar a un niño, más aún si el proceso comienza en un país y culmina en otro, como últimamente se ha visto, de artistas famosos que han adoptado niños de otras nacionalidades distintas a las suyas propias.

Es una gran obra y de mucha responsabilidad

Nadie duda que adoptar a un bebé, niño, niña o incluso un adolescente, es una tarea loable, cargada de gran emocionalidad, y que implica que el o los adoptantes son tan generosos como para participar en un proceso de este tipo, pero también deben estar conscientes que lo primordial es el niño, niña o adolescente y sus sentimientos y futuro bienestar, y que al final la tarea lleva implícita una gran carga de responsabilidad como padres adoptivos.

Existen agencias especializadas en adopciones de niños, cada una posee sus propias reglas, y cada país también tiene sus propias leyes en cuanto a las adopciones, aunque siempre el proceso comienza con una entrevista a la familia o persona adoptante, donde se establecería si son aptos para adoptar, si cumple con los requisitos preliminares, si poseen un estatus económico acorde para criar al nuevo integrante del hogar, y lo más importante, si todos los integrantes de la nueva familia están emocional y mentalmente equilibrados para proveer el adecuado ambiente que es necesario para garantizar los derechos del niño, niña o adolescente.

Una vez que la familia se le indica que es idónea para recibir en su seno a un nuevo integrante, en ese momento puede comenzar a hacer los planes que tenga a bien realizar, puede solicitar que sea niño o niña, la edad y hasta puede solicitar que sea de otro país, lo único que no puede decidir es el tipo de adopción que le será otorgada, que puede ser plena o abierta, siendo la primera cuando el niño y la familia biológica no puede mantener contacto y en la segunda si, y de hecho la madre puede escoger la familia de acogida.

Y para algunos si es extranjero es más fácil

En algunos países la adopción es un proceso más que engorroso, o existen familias que desean adoptar un bebé, porque tienen la idea de que así pueden criarlo desde muy pequeños y amoldarlo mejor a su forma de accionar y vivir, y porque consideran que es más apropiado para su aceptación en el entorno donde están viviendo, lo que hace que los niños más pequeños sean más solicitados y por esa razón muchos optan la adopción en el extranjero. Otros consideran que es mejor adoptar en su mismo país, para que no existan complicaciones por las diferencias culturales o de razas.

En muchos países, la sobrepoblación, los problemas socioeconómicos y los bajos niveles culturales son temas que afectan de manera muy importante a sus habitantes, por esas razones muchas madres prefieren dar en adopción a sus hijos, para evitar que crezcan en el mismo ambiente donde ellos están pasando calamidades, muchas de ellas durante el embarazo ya realizan los contactos para que su bebé sea adoptado tan pronto haya nacido.

Para esas madres es un acto de amor, prefieren ofrecer un mejor futuro a sus bebés, aun amándolos y siendo mujeres dedicadas, pero que no tienen dinero o medios para obtenerlo, y por lo tanto, criar a sus retoños como quisieran, prefieren ofrecer sus bebés para ser adoptados por extranjeros, aun sabiendo que posiblemente no sabrán nunca más de sus hijos.

Una decisión difícil, dar amor o evitar la vida

En otros casos, una mujer se embaraza, sin planificación, o en temas aun más duros, es víctima de una violación y en esos momentos se le plantea una disyuntiva, tengo al niño o no lo tengo. En esa encrucijada muchas mujeres en un acto de amor incondicional, prefieren dar a su hijo para que sea adoptado por una familia que le dará el soporte que ella no podría darle.

Es importante en los casos que la madre no quiera perder totalmente el contacto con su hijo, que sea considerado el proceso abierto para la madre y hasta es posible que mantenga algún tipo de acuerdo con la persona o pareja que recibirá a su hijo como su familia, para que una vez cumpla la mayoría de edad, el mismo decida si quiere o no buscarle, o si en su defecto quieren mantener el contacto ocasional.

La adopción plena es recomendable en los casos que la madre efectivamente no desee ningún tipo de contacto con su bebé en camino, por la razón que sea, y en ese caso no habría ningún tipo de comunicación, sin embargo, según el país y sus leyes, es posible que una vez se cumpla la mayoría de edad del joven adoptado, este puede optar por conocer quiénes son sus padres biológicos y hasta puede buscar el contacto con ellos.

Una vez la familia o persona sea notificada que ha sido beneficiada con una adopción de un hijo, esta debe prepararse para la bienvenida, sin sobrecargar de emociones al nuevo integrante de la familia. Y entender que hasta que no sea definitivo el proceso, habrá un trabajador social que velará por el bienestar del niño.

Lo más importante que se debe tomar en cuenta es el equilibrio emocional del bebé, niño, niña o adolescente adoptado, y que se convierta en un adulto totalmente operativo, ciudadano de bien y que sea una persona que aporte valor a la comunidad donde se desarrollará.

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